Introducción.

El almendro se ha cultivado tradicionalmente en terrenos pobres y marginales de países mediterráneos, sirviendo como complemento a la alimentación familiar, muy importante si tenemos en cuenta la importancia de los frutos secos en la dieta diaria.

Hoy en día se plantea como opción rentable de cultivo en regadío, con altos rendimientos bajos costes de cultivo.

Botánica.

El nombre científico que recibe el cultivo puede ser Prunus amigdalus o Prunus dulcis, que hacen referencia el primero al alcaloide habitual de la almendra amarga (amigdalina) y el segundo precisamente a su ausencia en las variedades cultivadas (sabor dulce).

Origen y Evolución de la especie cultivada.

Procede de las regiones montañosas de Asia central, encontrándose numerosas formas espontáneas en todas las montañas que se extiendes desde Tian Chan a Kurdistán a través de Turquestán, Afganistan e Irán.  La proximidad de las poblaciones silvestres naturales con centros de civilización en las montañas de Asia Central hicieron posible su cultivo desde épocas remotas. La difusión a diferentes países asiáticos se vio favorecida por el hecho de que la semilla era al mismo tiempo la unidad de propagación y la parte comestible.

Se ha visto que desde la antigüedad el almendro fue multiplicado siempre por semilla en los países mediterráneos. El injerto parece que no se empleo hasta el siglo XIX en España, Provenza, Túnez (Grasselly, 1984).

El almendro se cultiva en España desde hace más de 2.000 años, probablemente introducido por los fenicios y posteriormente propagado por los romanos, ya que ambos lo hicieron motivo de comercio, como se ha comprobado por los  restos hallados en naves hundidas. Su cultivo se estableció al principio en las zonas costeras, donde sigue predominando, pero también se ha introducido hacia el interior e incluso en las zonas del norte, donde el clima no le es muy favorable.

Importancia económica y Distribución geográfica.

Dentro del mercado de los frutos secos la almendra ocupa sin duda el primer lugar tanto a nivel internacional como a nivel nacional.

Su importancia se incrementa por la valoración de terrenos marginales, así como por las industrias locales de productos derivados e incluso, por motivos ecológicos.

En los últimos años, se ha implantado la multiplicación del almendro mediante injertos y de híbridos seleccionados, consiguiendo enormes mejoras en el rendimiento de las cosechas, y desechando aquellas variedades con peores características tanto de producción como de calidad del fruto. Por otra parte, la producción mundial de almendra, ha crecido paulatinamente en los últimos años y actualmente Estados Unidos es el principal país productor de almendras, seguido de España e Italia. Ante esta creciente competitividad, dos factores se vuelven fundamentales en el cultivo del almendro, el aumento de los rendimientos por superficie y el mantenimiento uniforme de la calidad.